Sólo quiero transcribir unas palabras del Papa pronunciadas en la beatificación de nuestro querido Juan Pablo II. Son palabras que hablan por si solas, son suficientes para abrir una reflexión profunda, son las palabras precisas para sentir la beatitud de este hombre santo. Benedicto XVI recordó la famosa frase de Juan Pablo II: «No temáis, abrid de par en par las puertas a Cristo!» y señaló que Wojtyla «abrió a Cristo la sociedad, la cultura, los sistemas políticos y económicos, invirtiendo con la fuerza de un gigante, fuerza que le venía de Dios, una tendencia que podía parecer irreversible». Y agregó que con su testimonio de fe, de amor, de valor y de gran humanidad «este hijo ejemplar de la Nación polaca ayudó a los cristianos de todo el mundo a no tener miedo de llamarse cristianos, de pertenecer a la Iglesia, de hablar del Evangelio». En una palabra, prosiguió el papa, «ayudó a no tener miedo de la verdad, porque la verdad es garantía de libertad» y devolvió a los hombres la fuerza de creer en Cristo.