Durante la primera mitad del siglo VII vivió un obispo de Zaragoza que se ha convertido en una de las figuras más notables de la España visigoda. San Braulio de Zaragoza fue obispo y escritor, uno de los
intelectuales más destacados de la España visigoda. Acudió a los concilios V (636) y VI (638) de Toledo, en los que contribuyó a sentar las bases de la monarquía española y fue autor de un importante epistolario en el que tenemos cartas a reyes y papas, sin olvidar la permanente correspondencia con san Isidoro de Sevilla al que anima a concluir sus Etimologias. Podemos recordar que se conservan 44 cartas, que ofrecen amplia noticia de la cultura de su tiempo y muestran su relación con el papa Honorio I y con los reyes visigodos Chindasvinto y Recesvinto. Debió de morir en el año 651, después de construir la basilica de Zaragoza, siendo sucedido en la diócesis episcopal de dicha ciudad por el obispo Tajón. Como último recuerdo podemos decir que escribió una Vida de San Millán de la Cogolla y un hermoso himno en loor del mismo santo, que está considerado como uno de los mejores poemas del periodo visigodo.