El 3 de marzo de 1565 en la ciudad de Zaragoza el médico Juan Tomás
Porcell, nacido en la isla de Cerdeña y de cuarenta años de edad, hacía relación pública de su experiencia profesional en la atención a los apestados que habían sufrido las consecuencias de una grave epidemia de peste que azotó a la capital de Aragón en el año 1564. A él se deben las primeras autopsias sistemáticas de apestados y el haberse hecho cargo de la curación de los ochocientos apestados que se amontonaban en el Hospital de Nuestra Señora de Gracia, en unas circunstancias extremas. De todo ello habla en un magnífico libro que nuestros médicos aragoneses deben ponderar en lo que se merece, titulado Información y curación de la peste de Zaragoza, y preservación contra peste en general , editado por la imprenta de la Viuda de Bartolomé de Nájera en la Zaragoza de 1565, y en cuyas páginas se expone de modo sistemático las cuestiones relacionadas con la naturaleza, la clínica, la terapéutica, la prevención y la asistencia de la terrible enfermedad. Debemos saber esta ciudad de Zaragoza que a este médico y profesor de nuestro Estudio General, se le tiene como una de las cumbres de la epidemiología renacentista.