Día a día

MUSEO DIOCESANO DE ZARAGOZA. UN APASIONANTE PROYECTO

Hace unos días, el 27 de enero de 2011, S. E. R. monseñor don Manuel Ureña Pastor, arzobispo de Zaragoza, me concedió el honor de nombrarme Director Científico del Museo Diocesano de Zaragoza, un proyecto apasionante en el que llevamos trabajando algún tiempo y en el que apostamos por dar un nuevo paso en lo que es la configuración del Museo eclesiástico del siglo XXI, planteado con todas las claves que definen este servicio educativo y estético a la comunidad, huyendo de los lamentables montajes que no guardan ni el mínimo respeto para las piezas allí expuestas, entendido como un proyecto en el que reflejar el progreso construido por las comunidades creyentes desde el diálogo Fe-Cultura, gestionado como un instrumento de catequesis, de enseñanza, de propuesta de conceptos claves como la defensa de la dignidad del ser humano creador del arte, creador de la belleza en el esplendor de la liturgia. De todo ello hablaremos en este espacio del palacio, del que os volveré a hablar, restaurado por el Estudio BAU de los arquitectos Sónsoles y Javier Borobia y con el aporte de montaje de Boris Micka, medalla de oro en la exposición de Sanghai.

Esta es una apasionante idea en la que comencé a trabajar hace más de veinte años, que fue el germen de eventos tan singulares e importantes como la exposición “El espejo de nuestra Historia”, que fue una puesta al día del patrimonio diocesano en línea con las Edades del Hombre, con cuyo comisario tuve el placer de trabajar y compartir rayos de diálogo, o “El Pilar es la Columna” que batió todas las marcas de visitantes y se convirtió en una de las exposiciones más premiadas de su momento. Por ello, tengo que dar las gracias a monseñor Ureña que me haya elegido para asumir la dirección científica, de las colecciones, de las investigaciones, de las publicaciones y de la ingente tarea didáctica y

pastoral que habremos de llevar a cabo. Todo en bien de la Iglesia diocesana a la que tenemos que servir y de la que todos los creyentes somos deudores, por encima de localismos y apegos materiales que no nos permiten hablar de compartir y de ofrecer, claves de este museo que ponemos en marcha entre todos y con un magnifico equipo, con mosen Mario Gállego Bercero, director y delegado del Patrimonio diocesano, y Mari Carmen De Miguel Etayo, directora gestora que trabajará por colocar el museo en todos los circuitos en los que deba estar, sin olvidar a Ernesto Meléndez que atiende -y muy bien- algo tan importante como los asuntos económicos.