Este mes de enero es un mes intenso en recuerdo de los tiempos de la Revolución francesa, aunque el más llamativo sea recordar que un día como hoy – 21 de enero- pero del año 1793 se ejecutó en París al rey Luis XVI de Francia. Cuando muere en la guillotina culmina la revolución francesa y pone fin a la época de las monarquías absolutistas, es decir de reyes todopoderosos, aunque por ironías de la historia ya saben ustedes que la Revolución francesa mató a miles de personas para acabar con el absolutismo y lo que hizo fue instaurar una dictadura fuerte de un militar que incluso se atrevió a proclamarse emperador de Francia. La historia es compleja y nos enseña mucho, pero sobre todo nos describe con minuciosidad la barbarie de los seres humanos sobre la tierra y desde el principio. Un barbarie complicada de entender, pues cuentan los cronistas que después de que hubieron detenido al rey Luis XVI en una pensión, disfrazado de campesino, y de haberlo tratado a empujones, los mismos revolucionarios que lo detuvieron se inclinaron reverenciosos cuando la puerta con el ajetreo se cerró y detrás apareció colgado el manto de armiño del rey que acaban de tratar a patadas, seguramente por que no llevaba el símbolo del poder.