Día a día

El año del nacimiento de Cristo.

Si nos hemos preguntado por la estrella de Belén, es bueno preguntarse por el año en el que nació Cristo y a eso vamos a dedicar estas líneas. San Lucas, un evangelista que era un médico de amplia cultura helenística y buen observador de la realidad que le tocó vivir, habla del empadronamiento de Quirino, gobernador de Siria, que se lleva a cabo para hacer realidad el plan político de facilitar el control de la población. Este censo, sobre el que se ha discutido mucho, debe situarse en torno a los años 6 y 7 antes de Cristo, es decir antes del que suponemos año cero y por tanto nacimiento de Cristo. Esto nos llevaría a adelantar en siete años el del nacimiento de Jesús, cuestión que no nos viene mal si aceptamos la tesis de Kepler explicando que la conjunción de los cometas –la causante de la estrella de Belén- aconteció el año 7 antes de nuestra Era. Coincidencia singular que podría llevarnos a aceptar que celebramos el nacimiento del Salvador siete años después del momento en el que debió de ocurrir. Por otra parte, el famoso y perverso rey Herodes murió el año 4 antes de Cristo, cuestión que nos confirma las suposiciones planteadas por los propios estudiosos del tema en el seno de la Iglesia Católica. No hay que dejar en saco roto la cita de Mateo que habla de que el Salvador nació en el reinado de Herodes. A nadie se le esconde que esta cuestión es ciertamente compleja, pero a nadie debe ocultársele que los propios Padres de la Iglesia han mantenido en el tiempo diferencias notables sobre estos años. Tertuliano pensaba que sobre el año 2 antes de Cristo, Ireneo opinaba que sobre el año 7 antes de Cristo, Eusebio sobre el año 3 antes de Cristo y Clemente Alejandrino sobre el 2 antes de Cristo. Como ve, hay para todos los gustos, pero todos ellos girando en torno a ese año 0 en el que contaban 754 de la fundación de la ciudad de Roma. Como imagen compartimos el Nacimiento pintado por Giotto, en el año 1304. donde pinta una estrella que está inspirada en el cometa Halley que vio en 1301 el propio Giotto. Por cierto, este cometa pasó en el año 12 antes de Cristo, unos años antes de la escena de Belén.