Día a día

SUGERENCIA 42. EL RETABLO SAN PABLO

Estamos en el día 10 del mes de diciembre de 1515 y estamos rememorando el momento en el que la parroquia de uno de los barrios más nobles de la ciudad, el de san Pablo, encarga y contrata el retablo mayor que quieren de mayor esplendor y prestigio a la amplia iglesia gótica que preside el barrio. Y el elegido es un afamado escultor, de origen bajoaragonés, que está considerado como uno de los más destacados representantes de la escultura renacentista aragonesa, pero que sobre todo era el escultor al que el cabildo de la iglesia de Santa María del Pilar había encargado el retablo mayor. Un encargo que ya pueden suponer le abrió otros muchos, como el de San Pablo o el de la propia catedral de Huesca en 1520, o un retablo para el monasterio de Poblet. Hablar de este retablo es hablar de un mundo de imágenes que nos recuperó el escultor de los grabados más famosos del momento, entre los que utilizó los de Alberto Durero. Es hablar de un retablo en madera dorada y policromada, con cinco calles y con una magnifica escultura de san Pablo, sobre la que está el clásico óculo aragonés del sagrario y el Calvario en el remate.