
Hace unos días, coincidiendo con su fiesta, escribí sobre la madre de la Virgen, sobre santa Ana, pero hoy vuelvo al tema al parecerme que sería interesante plantear o comenzar a sugerir una secuencia iconográfica que permitiera a los niños saber algo más de este personaje tan singular y tan callado, que es la madre de la Virgen y la abuela de Jesús. Y eso es lo que voy a hacer ahora, y esta propuesta para que podamos ensayar cómo se explica a un niño la historia de santa Ana, se la quiero dedicar a Ana Bernal Fernández pues de su familia parte la 
sugerencia de ver, con los niños, el apasionante mundo de esta mujer nacida en Belén. Los padres deberán hacerles ver esta primera imagen, que es una pintura oriental, en la que ven a un señor en el monte sentado en unas rocas, que es san Joaquín, que se ha ido a hacer penitencia en el monte para pedirle al Señor un hijo. También está santa Ana mirando lo que le dice un ángel que se le aparece. Resumiremos que los artistas han planteado en primer lugar una escena en la que explican cómo un ángel le comunicó a santa Ana que iba a tener una hija, después de muchos años sin poder tener hijos. Pero, hay un segundo momento, después de que el ángel le dice que va tener una hija. Y ese momento es el del nacimiento de una niña a la que van a llamar María. Su madre, santa Ana, está tumbada en la cama y abajo, unas mujeres, sostienen a la niña recién nacida y envuelta en una tela blanca. En la misma escena el pintor italiano quiso explicarnos otro momento: cuando las mujeres le enseñan a santa Ana su hija envuelta en una tela como era constumbre en aquel momento. Podemos explicarles que en el arte oriental también tenemos muchas más imagenes del parto de la Virgen, de entre las que ellos pueden buscar en Internet la pintura que se conserva en la iglesia que se edificó en Jerusalén sobre la casa de santa Ana, por los cruzados. Cuando la Virgen creció, como es habitual, su madre se dedicó a educarla y a enseñarle a leer, escena que han pintado artistas muy importantes como el pintor español Murillo. Otros han querido describirnos el momento en el que la Virgen sentada curiosamente sobre las piernas de su madre santa Ana, intenta apartar a su hijo, Jesús, que está jugando con un corderito. Estas son las escenas más habituales que
nos hablan de la vida de santa Ana, la madre de la Virgen. A ellas, se une otra tradición que nos cuenta cómo se encontraron y se abrazaron, emocionados ante la Puerta Dorada de Jerusalén, sus padres Ana y Joaquín, cuando san Joaquín volvió de hacer penitencia en ese monte en cuyas rocas lo vimos sentado en la primera escena. Y están en la famosa puerta de las murallas de Jerusalén puesto que estos dos galileos se fueron a vivir a la ciudad de Jerusalén, donde nació y se crió la Virgen María. Precisamente en el lugar donde dice la tradición que estuvo la casa de la Virgen se edificó unaIglesia de Santa Ana ya en el siglo IV y que todavía se conserva puesto que en el siglo XII los Cuzados la reedificaron.