Hoy jueves 8 de abril de 2010 hace sesenta años de la muerte de Nijinsky, uno de los grandes bailarines que ha dado Rusia al mundo. Nacido en Kiev en 1890 y muerto en Londres en 1950, se hizo famoso por la intensidad de sus actuaciones, por su virtuosismo y por su genialidad, sin olvidar que ha sido el bailarín que ha desafiado más a la gravedad en sus prodigiosos saltos. Su lápida se conserva en el cementerio de Montmartre en Paris, donde fue trasladado desde tierras inglesas tres años después de su muerte. Es personaje que ha trascendido a todas las ramas de la cultura y Henry Miller habla de él en su “Trópico de Capricornio” cuando habla de que este prodigioso bailarín está loco porque, según escribe, “lo habían descubierto regalando dinero a los pobres…¡lo que siempre es malo!”.