Hoy es 6 de febrero y el calendario cristiano nos plantea el recuerdo de dos personajes de nombre curiosos como son santa Dorotea y san Amando. Dos nombres singulares de esos que cuando los oyes por la calle se vuelven pocos. Dorotea es una santa martirizada en Roma, exactamente decapitada, que además es la patrona de los floristas por una curiosa leyenda que nos habla del momento de su martirio. Dicen los viejos textos hagiográficos –los que hablan de los santos- que cuando era llevada a su martirio, se encontró con una persona que se le burló invitándole a que le mandara del jardín divino manzanas y rosas. Pero, Teófilo que así se llamaba, no podía esperar que mientras era martirizada un niño le llevara tres rosas y tres manzanas… Todo un reto para hundirle su paganismo y acabar abrazando el cristianismo… Esta santa tuvo especial culto en Roma, donde había un famoso Convento de Santa Dorotea en el que, el año 1597, san José de Calasanz abrió la primera escuela gratuita con la que se inició esa hermosa andadura que hizo posible la Orden de los Padres Escolapios con la que tuve la inmensa suerte de hacer el bachillerato…
Por cierto, no olvidéis felicitar a los que se llaman Amando, puesto que hoy recordamos el aniversario de la muerte del obispo francés san Amando en tierras de Bélgica el año 679, con noventa años y después de convertir a algunos pueblos bárbaros y de construir muchos templos en el corazón de lo que sería Europa.
Felicidades a los Amando y a las Dorotea, a las que hay que regalarles flores sin excusa alguna.