He visitado esta semana, cuando iba camino de una reunión a otra, la exposición “La fiesta de los toros” que alberga el Palacio de Sástago y que no es otra cosa que la colección que mantiene Enrique Asín, un benemérito aragonés que se ha empeñado en construir una hermosa y rica muestra de lo que es el mundo del toro, una muestra que va de carteles a maquetas, vestuario, juguetes, fotografía, esculturas y reses bravas convertidas en estatuas por acción de la Taxidermia, esa ciencia que está bautizada con un nombre que procede del griego y que significa textualmente arreglo o colocación de la piel en su sitio.
Bueno, hecha esta digresión, podemos recuperar el hilo descriptivo de esta muestra en la que, por cierto, he podido ver un gran cartel sobre corridas de vaquillas en las fiestas de Santa Orosia y San Pedro de Jaca, asunto que me ha llamado mucho la atención pues ya saben que la historia de esa ciudad pirenaica es algo a lo que he dedicado muchas horas de mi investigación.
Y no les voy a decir más, solo invitarles a visitarla por muchas razones pero, sobre todo, porque nuestro paisano Enrique Asín se merece nuestro apoyo y nuestro reconocimiento. Para que no se pierdan, sepan que la primera sala está dedicada al toro bravo, la segunda a la plaza de toros, la tercera a la corrida, y las siguientes salas están dedicadas a los grandes maestros y a la prensa taurina de la época. Merece la pena.