Día a día

Carmen París en Zaragoza

Celebrando ese día de la mujer, que quiera Dios que algún año deje de celebrarse por haberse logrado todo lo que significa, he tenido la oportunidad, yo diría que el placer de compartir un buen rato con la voz, las letras y el talento de esa cantante excepcional que es la Paris, la Maricarmen de su madre, una de nuestras artistas más significativas. Y quiero dejar constancia de su presencia en el escenario del Auditorio zaragozano, puesto que su actuación, además de confirmarnos una vez más su talento musical, sus dotes como artista o el poderío vocal de su privilegiada garganta, nos demostró que sobre todo Carmen Paris es una mujer muy inteligente y bien preparada, una de esas mujeres a las que hay que escuchar con atención, una de esas artistas que nos hace pasar un buen rato mientras nos abre puertas a la esperanza y senderos al pensamiento.

Fue todo un lujo y en ese lujo de atardecer no hay que dejar de señalar que allí estuvo David Angulo, un músico de los pies a la cabeza, un buen cantante y percusionista, pero sobre todo un hombre zaragozano que va camino de ser el rey del ritmo por el modo con que acompaña la música con el movimiento.

Como leí hace unos meses, decía una admiradora de esta cantante tan nuestra, tan de la tierra, “aunque el Zaragoza esté en segunda, siempre nos quedará la Paris”. Pues no le falta razón, porque Carmen Paris es mucha Carmen Paris, y como dice la canción:

“… ¡ay!, ¿por qué será, será?
¡madre mía, “virgencita” del Pilar!”