Por lo que estamos viendo en las últimas semanas, el alcalde de Zaragoza ha sido tocado por la divinidad con la concesión de un ángel de la Guarda que lo preserva de los grandes peligros que le acechan. Hasta aquí sería normal, pero lo más curioso es que este ángel guardián del castillo de Belloch es nada menos que el concejal de Izquierda Unida, don José Manuel Alonso, que siempre acaba saliendo a la palestra para proteger a su protegido, incluso con el sacrificio de su propia vida política.
El problema es entender sus dos últimas actuaciones que han sido dos rendiciones al alcalde. Hasta la prensa ha publicado reiteradamente su asombro al ver cómo este señor se prestó a frenar una reprobación al alcalde de Zaragoza, por el escándalo de la adquisición de muebles de lujo para el nuevo Centro administrativo del Seminario. Y lo frenó con su sólo voto, inclinando los 15 votos a favor y dejando otros 15 votos en contra. Su único voto dejó sin reprimenda política el descarado actuar con el mobiliario, mientras tenía el valor de decirnos lo que teníamos que hacer o poner, justo lo que él siempre evitaría a mayor gloria del alcalde.
Pero, esta complicada muestra de equilibrismo y de servicio al señor Belloch, se volvió a detectar en el último pleno, cuando propusimos desde el Partido Popular la creación de una Comisión de Investigación para aclarar la construcción de ese segundo despacho del alcalde, lo cual nosotros calificamos de despilfarro por superar de entrada los ochenta millones de pesetas y por el inoportuno momento en el que se planteó. Y volvió a ocurrir: surgió de las nubes el ángel de la Guarda señor Alonso y, un día después, registró otra propuesta de Comisión de Investigación en la que proponía investigar desde el principio, pero se olvidaba incluir como algo digno de investigación el derroche del despacho del alcalde Belloch, su protegido. Y como era de esperar, los socialistas le votaron la suya y no la nuestra, mientras él mismo volvió a votar a favor del alcalde para evitar que se pidan responsabilidades políticas por los derroches y dispendios de los incrementados impuestos de los ciudadanos.
Y así, gracias al concejal único de Izquierda Unida, este Ayuntamiento sigue ocultando dispendios y cosas oscuras a los ciudadanos. Por lo tanto, sus palabras ya no me sirven -en esta cuestión- y además todos esperamos que se plantee seriamente –pues esta cuestión sólo es dominio suyo- si su papel es representar a sus votantes o ser el ángel de la Guarda de los errores políticos del señor Belloch. Ya no caben citas inmortales, visto lo visto son otra cortina de humo, porque es tiempo de palabras comprometidas con los ciudadanos y la transparencia. Por si acaso hay duda, el señor Alonso ya explicó al Heraldo de Aragón que ellos, en el asunto de los barcos, reprobaron al equipo de Gobierno no al alcalde. Pues, como es de educación, le tenemos que dar las gracias por aclararlo. Y, además, aclararle a usted que nosotros seguiremos intentando que usted no pueda impedir el cuestionar e investigar este dispendio del alcalde, este despilfarro de más de ochenta millones de las antiguas pesetas.
