He acudido a ver la exposición de esta joven artista, una hermosa muestra de acuarelas en las que nos ofrece tanto cuidadas vistas de Zaragoza como geniales detalles de algunos de sus edificios más singulares. Reconocen los críticos que han hablado de la muestra, que estas obras destacan como una aportación luminosa, de colores suaves y de difuminadas formas… Pero, por encima de todo, yo quiero decirles que merece la pena acercarse a la galería Finestra, situada en la calle Zumalacarregui, para entrar en contacto con la apuesta de esta zaragozana que ha decidido trabajar la perspectiva y el volumen desde la complicada técnica de la acuarela. Es pues muy recomendable la exposición de esta autora que tiene en su genealogía la presencia de dos grandes artistas: del excepcional acuarelista que fue su padre y de la gran pintora que es su madre Delia Guillén, de la que han salido óleos llenos de delicadeza y de genialidad. Como incentivo para visitar esta exposición, que permanecerá abierta hasta el día 31 de octubre, aquí tienen la reproducción de dos acuarelas.