Estos días, que estoy con el asunto del incumplimiento de los clérigos catalanes de los mandatos del Vaticano, me he dedicado a recorrer la Red y ver lo que decían del tema los internautas. Y entre las miles de referencias que he encontrado y que llenarían una novela, me parece de justicia traer aquí unas declaraciones del obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz, que ha lamentado que «no haya novedades» en el conflicto de los bienes eclesiásticos que están depositados en el Museo Diocesano de Lérida. Con esa rotundidad y sensatez que le caracteriza, el obispo Sanz ha explicado que «no entiende» el incumplimiento por parte del Obispo de Lérida ni tampoco «la complicidad» de algunos representantes políticos catalanes. En diciembre del 2006, ya se había mostrado «extrañado» por el incumplimiento de la orden de la Santa Congregación de los Obispos de Roma por parte del Obispo de Lérida.
Muy bien dicho y, además, muy de agradecer su invitación a acatar las disposiciones de Roma y el Derecho Canónico. Monseñor don Jesús Sanz es un obispo de verdad, de los pies a la cabeza, y por eso lo respetamos mucho. Con gestos como este, se aporta claridad para entender la posición de las diócesis aragonesas en defensa de las reclamaciones de la diócesis de Barbastro-Monzón, regida por el estimado obispo Milian.