Oposición constructiva

Destrozando la memoria de 1808 y 1908, o cómo algunos gobernantes hacen la risa

No puedo pasar por alto algunos atropellos que se están haciendo en la ciudad de Zaragoza con respecto al Patrimonio Cultural heredado de nuestros antepasados. Por una parte, estos destrozos hay que atribuirlos a tres razones sobre las que pienso entrar más adelante, razones que detallaré para la posteridad con los nombres y apellidos de los culpables y de los consentidores que son los peores. Ya saben que hay un refrán que dice algo referente a los ajos y a picarse…

Estas razones son:

1º. La brutal incultura de algunos gobernantes y, junto a ella, la falta de compromiso con Zaragoza, con su historia, con su patrimonio, que tienen algunos de los responsables públicos a los que nos les importa lo más mínimo estas cuestiones.

2º. La falta de respeto a las normas legales y la voluntad de ampararse en los decretos de la Exposición 2008 que permiten, en función de la rapidez, saltarse plazos. Algunos creen que este hecho les permite incumplir plazos, informes, controles y todo lo que les conviene…, todo aquello que puede paralizar o poner en riesgo las obras imperiales que quieren hacer.

3º. La ausencia de algunos controles que, o bien aplauden y no quieren llevar la contraria (no sea cosa que les cesen) o, por el contrario, no llegan por el enorme trabajo que les ocasiona el mantener abiertos unos canales de comunicación con el otro mundo, con esa cuarta dimensión en la que supongo que el Director General de Patrimonio ya ha debido de hablar hasta con Goya para cerrarle una entrevista con la propia consejera –supongo que no en sede parlamentaria sino en sede eterna-.

Y ahora me quedan los destrozos, a los que quiero agrupar sólo en dos bloques y con la invitación a que sean ustedes los que los pueden descubrir…

1º. Está claro que la agresión de la Escuela de Artes de la plaza de los Sitios es el mejor modo de celebrar el Centenario de la Exposición Universal de 1908, puesto que éste es uno de los pocos edificios que nos quedan de ese evento.

2º. Este año celebramos el Segundo Centenario de los Sitios de Zaragoza, siendo una buena forma de festejarlo el llevarse por delante todos los restos que han aparecido en el Balcón de San Lázaro o en la Arboleda de Macanaz. El detallar los destrozos que han hecho y están haciendo sería muy largo, por lo que les invito a ir descubriéndolos a través de las múltiples denuncias en la prensa local y nacional.

Da pena que esta ciudad, que ha sido ejemplo de respeto y de recuperación de su pasado, se haya convertido en referente de las ciudades que incumplen los compromisos con su pasado y con la legislación que lo protege. Lo más lamentable es que los actuales gobernantes no se aplican para ellos las mismas prescripciones que aplican a los demás ciudadanos. Claro está que ellos son los inmortales –y no lo digo por lo de las monjitas de Sijena– y los demás somos los mortales.