Ayer, el Ayuntamiento de Zaragoza aprobó los presupuestos municipales del año de la Expo, del año en el que se celebrará la gran cita internacional y del año en el que hay que acabar las obras que están en marcha y hacer posible que el Ayuntamiento las asuma con una cierta calma y tranquilidad institucional. Y eso es justamente lo que hemos hecho los concejales populares, con nuestra abstención, de acuerdo con nuestro partido y con sus órganos de gobierno, hacer posible que Zaragoza tenga presupuestos nuevos y no tenga que verse abocada a unos presupuestos prorrogados que hubieran puesto en peligro este último tirón económico que necesita la preparación de la Expo.
Se lo debemos a la responsabilidad que supone los miles de votos que nos apoyaron, al sentido común con el que hay que tener muy claro que lo más importante es trabajar por Zaragoza… En suma, a ese compromiso con esta ciudad que inspira nuestras decisiones y que alienta nuestros sueños y esperanzas, esperanzas de que Zaragoza algún día alcanzará el nivel de progreso y bienestar que se merecen sus vecinos y vecinas.