Día a día

El PP de Aragón está en contra del trasvase del Ebro

No hace falta decirlo más, ni siquiera más claro, puesto que todos los aragoneses saben que nosotros –los hombres y mujeres del Partido Popular en Zaragoza, Huesca y Teruel– estamos plenamente vinculados e identificados con los intereses de esta tierra aragonesa que, durante tantos siglos, ha dado lecciones de generosidad en la formación de esta gran nación que se llama España. Todos los aragoneses saben muy bien donde estamos los populares aragoneses, conocen de nuestra apuesta por convertir a Mariano Rajoy en nuestro próximo presidente de España, y ya no tienen duda de que somos gente de palabra que además sabemos decir lo mismo en donde se nos pregunte.

Ya no vamos a permitir insultos, mentiras y actitudes antidemocráticas, a los que se han quedado sin discurso y tienen que seguir actuando de mala fe, a esos que, hace unos días, en plena procesión de San Valero, alababan a gritos a un partido y a nosotros nos gritaban trasvasistas. Evidentemente, esas personas leen poco los periódicos y no estaban enterados de lo que pasa desde hace muchos meses en esta comunidad y en el Partido Popular. Por eso mienten e insultan. Prefiero pensar eso a otra cosa.

Dicho esto, quiero recordar que los populares de España, los de un sitio y otro, decimos en nuestro programa electoral nacional que:

  • no se incluye el trasvase del Ebro;
  • es necesario lograr un gran pacto nacional que evite que el agua sea un elemento de confrontación;
  • se reconoce la unidad de cuenca y el principio de preferencia de uso del agua por los territorios por donde trascurre;
  • se garantizan las necesidades presentes y futuras de acuerdo con el Estatuto de Autonomía aprobado por el PSOE, PP, IU y PAR;
  • y si sobrara agua en cualquier territorio, después de promover todo el desarrollo de las actividades sociales y económicas de los territorios, se podría llegar a un gran consenso para llevarla allí donde falte.

Éste sí es un discurso coherente, que construye país, que garantiza el futuro de Aragón y que apuesta por el desarrollo de nuestra tierra. Otros no lo tienen. Y su problema es que ya no saben qué decir, porque su cortina de humo se ha difuminado y todos vemos claramente que lo único que ha habido para Aragón durante los últimos cuatro años ha sido racanería y engaños.