El pasado sábado se constituyó la nueva Corporación que va a gobernar la ciudad de Zaragoza durante los próximos cuatro años. Una tarea que cientos de miles de zaragozanos nos han vuelto a encomendar a los 31 concejales del Ayuntamiento, tanto a aquellos que conformarán el nuevo equipo de gobierno como a los que trabajaremos desde la oposición. Porque es necesario dejar claro que cada uno de estos espacios (gobierno y también oposición) tiene su papel en la política municipal, siendo la labor de la oposición la mejor garantía de una mayor vida democrática. Nosotros pasamos a constituir esa oposición, con doce concejales y cinco distritos en los que tenemos mayoría. Y lo hacemos porque somos absolutamente serios con nuestros electores, que saben -desde el primer día que me escucharon como candidato- que nuestros votos ni se compran ni se venden.
Hoy puedo decir que el recién elegido alcalde de la ciudad nos planteó la posibilidad de que le votaramos en la investidura, pero no hay nada que nos pueda hacer traicionar el acuerdo previo que suscribimos con nuestros votantes, más de 100.000 zaragozanos que querían un alcalde del Partido Popular. Por eso, yo tuve el honor de ser votado por los concejales populares que representamos a una gran parte del electorado de Zaragoza y, así, cumplimos aquello que prometimos desde el principio. Porque no deja de ser muy triste y lamentable que uno vote a un partido y la persona en la que ha depositado el voto se venda a otros por participar en alguna concejalía, a cambio de unos dineros más de sueldo o por una parcela más de poder.
Volveremos a buen seguro sobre este asunto, pero (y ésta es la razón de mi apunte) hoy quiero agradecer su apoyo a todos nuestros votantes y asegurarles que se abren cuatro años en los que no tendrán ocasión de arrepentirse de haberlo hecho. Gracias de corazón por habernos permitido vivir ese gran momento en el que tuvimos el alto honor de jurar como concejales, como representantes de todos ustedes, y ponernos al servicio de la ciudad.
Comienza a trabajar un grupo muy cohesionado, preparado y con el único compromiso de servir al bien común de la ciudad, sin vinculaciones de intereses con nadie más que con la ciudad y sus vecinos. Comienzan a trabajar 12 concejales que sustentarán su labor en el mantenimiento de una permanente comunicación con todos ustedes, con los que han hecho y hacen posible que la gran familia de los populares pueda seguir al servicio de la sociedad zaragozana, aragonesa y española.