No podemos consentir que se discrimine a los discapacitados porque, si lo toleramos, nos estaremos cargando la sociedad democrática, estaremos matando los valores que la hacen más habitable y, por encima de todo, estaremos colocándonos al servicio de la injusticia.
Y digo esto como reflexión ante la intolerable discriminación que sufrió una joven zaragozana en el programa de televisión ‘Operación Triunfo’ por el hecho de ser discapacitada. La productora de este programa, Gestmusic, le negó la entrada al mismo porque “causaba problemas de imagen”, antes de manifestar que tampoco podrían acceder sus padres por tener una edad avanzada.
Yo no sé cómo podemos aguantar este ataque a la persona, esta manifestación totalitaria, antojadiza, insolidaria e indigna. No llego a entender la actitud de una productora que, a través de este programa, dice fomentar el afán de superación de nuestros jóvenes. Y tampoco entiendo cómo las instituciones aragonesas, comenzando por el Ayuntamiento de Zaragoza (como le he pedido al actual alcalde Belloch), no han salido en defensa de esta zaragozana que no puede asistir a un programa de televisión porque -al ir en silla de ruedas- no da una imagen bonita.
Es triste decirlo, pero los únicos que no están dando una ‘imagen bonita’ ni normal son ellos, los poco o nada presentables que continúan manteniendo actitudes “anti todo” lo que no sean beneficios, no siendo conscientes que las personas discapacitadas son como cualquier otra persona aunque vayan en silla de ruedas, sean invidentes o se vean limitadas de cualquier otra manera, con el valor añadido que tienen la admiración de todos los ciudadanos.
Por ello, yo invitaría desde aquí a que esta actitud la denunciemos entre todos, a que manifestemos nuestra repulsa por este atropello a la dignidad de las personas y, así, que la productora tenga que pedir disculpas públicas a esta zaragozana que hoy, más que nunca, somos todos nosotros. Y estas disculpas, que no un pervertido -de mal gusto- ofrecimiento a la joven y a su familia para ver en directo la final del programa, las queremos oír en el escenario de ‘Operación Triunfo’ puesto que, si no es así, el concurso dejará de ser una apuesta por el esfuerzo, la justicia y los valores de la juventud.