Los pasados días se celebró en Madrid la 18ª Mesa Redonda Empresarial con el Gobierno de España, organizada por Economist Conferences, durante la cual el Secretario Ejecutivo de Economía del Partido Popular presentó algunas propuestas que deben ser tenidas en cuenta para hacer frente a todos los problemas que se derivan de la falta de estrategia del Gobierno en política económica. A ellas me quiero referir hoy, aunque sea brevemente, puesto que estas grandes cuestiones económicas tienen una enorme incidencia en nuestra vida diaria.
En esa reunión se habló de los graves problemas que actualmente tiene la economía española, muchos de ellos por la falta de una línea seria y firme de trabajo desde el ejecutivo socialista. Se señaló que es imposible seguir pensando que todo se resuelve incrementando la presión fiscal, que en nuestro país está cerca del 40%, y destinando estas cantidades a financiar gasto. Lo mismo que ocurre, por ejemplo, en el caso del Ayuntamiento de Zaragoza con el alcalde Belloch que ha subido los impuestos y no sabemos qué ha hecho con el dinero que ha recaudado de más.
Otro de los problemas denunciados es la falta de apoyo a las empresas para abrir nuevos mercados exteriores, para potenciar sus operaciones. Lo único que se ha hecho es poner en marcha una política de intervención en el mercado, para poder nombrar al frente de las compañías a las personas que, actuando como satélites del gobierno socialista, conviertan el gran tejido empresarial español en un corralito controlado por el gobierno.
Mientras tanto, no han subido los salarios, no ha bajado la presión fiscal, han incrementando el precio de la electricidad hasta el infinito para pagar con ello muchas cosas que no se atreven ni a explicarnos… Mientras tanto, se vive de rentas aunque ya estamos viendo que los problemas comienzan a provocar desequilibrios en el sector, pérdida del nivel de vida para los españoles, falta de apoyo exterior a nuestros empresarios… Mientras tanto, se está detectando que el déficit exterior español es el más alto del mundo desarrollado, que es tan serio el problema que para que se hagan una idea es el doble que el de Francia o tres veces más que el del Reino Unido.
Llevamos años de no hacer nada para construir progreso, tres años perdiendo un tiempo precioso para afianzar la política económica de este país, un futuro que desde el Partido Popular entendemos debe basarse en ocho puntos:
- Una política fiscal que se centre de nuevo en bajada de impuestos
- Retomar el dinamismo en materia de reformas estructurales
- Preocupación gubernamental por la competitividad internacional de nuestras empresas
- Definición clara del modelo de Estado
- Una política presupuestaria más competitiva
- Un marco regulador más trasparente que vele por la unidad de mercado
- Dedicar más esfuerzo a las políticas de competitividad: infraestructuras, educación, justicia, I+D+i,…
- Una reforma del sector público