Zaragoza tiene unas fiestas que son punto de referencia en el mapa español, tanto por su forma de vivirlas como por los actos puntuales que ya se han convertido en hitos populares. Allí están la ofrenda de flores en la plaza del Pilar, la cita con la feria del Coso de Misericordia, las celebraciones de la Feria de Muestras, la entrañable ofrenda de frutos en la Santa Capilla, o el Rosario de Cristal que recorre la ciudad en la anochecida del 13 de octubre, como si quisiera trazar con su itinerario el final de ese tramo religioso que define la fiesta grande de la capital de Aragón, la fiesta en honor de Nuestra Señora del Pilar.
Pero, tristemente, en las últimas fiestas el Rosario no salió completo, puesto que el Farol de la Hispanidad se rompió justo cuando salía de la iglesia del Sagrado Corazón, del templo en el que está establecido el Museo del Rosario de Cristal. Se le rompió la maquinaria que lo mueve, se rompió la sirga o algo así, por lo que este farol que saca la Policía Municipal de Zaragoza tuvo que abandonar la procesión. Y es muy lamentable que este farol, que es un emblema del Rosario, que lo saca la Policía municipal y que tiene una clara vinculación con el Ayuntamiento de la Ciudad, que lo restauró en los años anteriores, protagonice estas lamentables historias.
Por ello, aunque algunos se hayan asombrado más por desconocimiento que por otras cosas, el Grupo Popular presentó una moción para que se arregle la maquinaria y el farol pueda salir a la calle nuevamente. Y lo hemos hecho porque el Ayuntamiento fue el que donó esta carroza en el año 1946 -ahora hace sesenta años- después de habérsela encargado a los arquitectos zaragozanos José y Manuel Romera Aguirre. Una carroza que la ciudad quiso regalar al Rosario de Cristal en recuerdo de la condición de Patrona de la Hispanidad que tiene nuestra Virgen del Pilar.
Esperamos, puesto que todos los grupos políticos -PSOE, CHA y PAR- apoyaron y aprobaron esta moción del Partido Popular, que el año que viene la carroza de la Hispanidad vuelva a esa procesión que, personificando un rosario en el que las cuentas han sido sustituidas por faroles de cristal, recorre las calles de Zaragoza desde el 12 de octubre de 1889 y que es conocido como Rosario de Cristal desde el 13 de octubre de 1890. Tarde en la que los zaragozanos pudieron ver todo el conjunto de faroles que habían sido diseñados por el arquitecto municipal Ricardo Magdalena.
Como se puede ver, esta procesión, convertida en una cita clave en las fiestas del Pilar para zaragozanos y visitantes, está llena de elementos que la unen y vinculan plenamente al Ayuntamiento de la ciudad, a la propia Corporación Municipal que siempre ha cerrado el desfile procesional.