Oposición constructiva

¿Para qué sirven las calles de Zaragoza?

A buen seguro que a muchos de vosotros os habrá extrañado el título y os habréis preguntado cuál es el trasfondo del mismo. Os aseguro que no es una estrategia para captar vuestra atención, es una pregunta que me asalta después de oír al alcalde y de leer las declaraciones de los concejales socialistas que se ocupan de estos asuntos.

Acabamos de enterarnos que no se va a arreglar y a reformar el Paseo de Teruel porque hay problemas de tráfico, y si arreglamos las calles habrá más. Por ello, se inventan una comisión de estudio del tráfico y deciden que no haya ninguna obra en las calles de Zaragoza hasta pasadas las elecciones del 2007. Así no tienen problemas y, además, vendieron el año pasado la obra, la venden este año y la prometerán en campaña. La misma obra que ellos han paralizado y no han querido hacer engañando a los ciudadanos. Es una medida asombrosa, yo diría que es la mayor estupidez e inmoralidad democrática que hemos podido vivir.

Como hay un gravísimo caos de tráfico que han generado por no saber resolver los problemas que crean ellos mismos, deciden prohibir que los coches circulen por algunas calles y paralizan cualquier obra de mejora en las calles de Zaragoza. Una forma brillante de concluir una legislatura en la que no se ha hecho casi nada y allí están los datos objetivos. Pero, por si esto fuera poco, después de que paralizan las obras del Paseo de Teruel, que ya estaba licitado y adjudicado a una empresa, nos sale un concejal del equipo del alcalde Belloch y nos explica que el paseo no se arregla porque no quieren los vecinos. Solo que los vecinos están muy enfadados y hartos de estos señores que ni les hacen caso ni les hacen la obra.

Increíble, asombroso y penoso. Ellos, como los niños maleducados, nunca tienen la culpa de nada de lo que hacen. Y, además, no saben que las calles también sirven para que transiten los ciudadanos. Claro está, el alcalde seguro que no ha pasado por ella nunca.