Oposición constructiva

Los desatinos de este alcalde

Hace unos días explicaba en la radio que había problemas muy serios en la calle Violante de Hungria, unos problemas que yo mismo tuve la ocasión de ver cuándo estaba tomando un café con unos amigos en un bar de esa calle. Ocurrió que salió un camión de bomberos y se encontró metido en una encerrona, en un tapón que provocaba la anulación de parte de las calzadas que tiene esa calle. Pasaron bastantes minutos complicados, angustiosos, hasta que los coches se metieron por las zonas del peatón para abrir paso. Pero, sobre todo, provocaron nuestra indignación, puesto que la causa fue muy sencilla: el equipo de gobierno del alcalde Belloch ha reducido los carriles de esta calle porque están haciendo la salida de un parking justo en la puerta de salida del parque de bomberos. No tenían otro sitio los cerebros de la Gerencia de Urbanismo.

Estamos viviendo un período lamentable en el entorno de la Romareda, de las obras del estadio que les ha paralizado la Justicia. Este es un caso más, un disparate más en ese destrozo de la Romareda que está haciendo el protegido del alcalde Belloch, un peligro público que continúa ordenando talas indiscriminadas de árboles, en este caso de los pinos de la zona. Como vemos, el señor Gaspar -de Chunta Aragonesista- ha decidido acabar con los árboles allí donde se mete. Gracias a Dios que antes eran ecologistas y que el Ayuntamiento hace buenas publicaciones de los escasos árboles de la ciudad, puesto que cuando acaben su mandato habrán adquirido el premio de mejores leñadores y Zaragoza será un poco más desierto gracias al señor Gaspar y sus secuaces. Y la culpa de todo esto la tiene el alcalde por consentirlo.