Oposición constructiva

El brutal fracaso del Barrio del AVE

En el consejo de Gerencia de mañana, martes 26, se ha incluido la aprobación del planeamiento del entorno del conocido como Barrio del AVE, que, además de ser uno de los espacios más grandes a convertir en trama urbana, es sin dudar un espacio privilegiado por ser la puerta de Zaragoza. Mañana realizarán declaraciones sobre este asunto mi portavoz adjunto y el portavoz de urbanismo, Jorge Azcón y Ricardo Mur, quienes harán pública una vez más la opinión del Grupo Popular en el Ayuntamiento, opinión que hemos ido consolidando en los últimos días con la lectura de los documentos pertinentes.

Como desde Shangai puedo conectarme a la actualidad zaragozana por medio de Internet, leo las declaraciones que se hacen en la prensa sobre este asunto y quiero reiterar que los populares no estamos de acuerdo con la propuesta que plantean Gaspar y sus amigos. Será quizá, me inducen a pensar en ello, una buena propuesta para alguno, pero -y esto es evidente- es una mala propuesta para la ciudad. No voy a volver a ello, lo he dicho muchas veces, pero quiero plantear tres razones por las que los zaragozanos comprometidos con su ciudad no pueden estar de acuerdo con esta chapuza del equipo de Belloch:

1º. No hay derecho a que un proyecto consensuado con las fuerzas sociales, que lo enriquecieron notablemente, se cambie de manera dictatorial por el entorno de los protegidos del señor Gaspar, sin saber los intereses que debieron guiarles y sin tener en cuenta que era una propuesta moderna, consensuada y necesaria para construir una de las puertas de acceso a la ciudad.

2º. No hay definido ninguno de los grandes aspectos ciudadanos de este proyecto, puesto que los responsables de Gerencia continúan trabajando sin método y sin rigor, a pesar que llega con muchos meses de retraso y al límite de poder llevarlo a cabo para la Expo. Pero, no puede imponerse un criterio perjudicial para la ciudad alegando que hay que hacerlo así por el agobio de los plazos de la Expo, plazos que el equipo de Belloch no controla.

3º. Esta zona ha pasado de ser un brillante escaparate de presentación de la ciudad, con equipamientos, viales y viviendas perfectamente integradas, a ser un ejemplo del urbanismo soviético de hace muchas décadas, de antesdeayer. Y, además, mientras perdíamos calidad en la arquitectura y el urbanismo, hemos ganado en aumento de gastos.

Muy mal comienzo para este proyecto que ha hecho polvo la Milla Digital de Belloch, convirtiéndola en un remedo del anuncio del té, ese en el que las personas saltan sobre puntitos de colores.

Ciertamente, la imagen de buen gestor, que se propuso trasmitir Gaspar hacia los implicados en el urbanismo zaragozano, se está viniendo abajo porque está emergiendo su falta de trabajo por la ciudad, su falta de compromiso con los intereses de los ciudadanos, su apuesta por ese autoritarismo que le define en todos sus proyectos. En resumen, el equipo de Belloch vuelve a equivocarse, y se equivoca provocando una mala intervención urbana en Zaragoza.