Oposición constructiva

La Chunta no se ha debido enterar que se les ha hundido parte del Palacio de Fuenclara

Hoy me gustaría hablar de las declaraciones del señor Gaspar -de Chunta-, en la primera rueda de prensa que ofreció tras las vacaciones, respecto del hundimiento del ala este del Seminario. No obstante, en primer lugar, y por aquello de la cronología, prefiero realizar un breve comentario de la actuación de este equipo de gobierno respecto al otro hundimiento, el del Palacio de Fuenclara, vergonzosamente ocultado a la opinión pública.

A los salvadores del Patrimonio universal no les ha debido gustar que se les derrumbara una cubierta del palacio de Fuenclara, obligando a cerrar dos comercios y alterando el calendario de la actuación de rehabilitación de Fuenclara. Muy enfadados con un edificio –¿quién se ha creído que es?- que se permite venirse abajo, han decidido ocultarlo y así han pretendido que los ciudadanos no lo supiéramos. En este brutal gesto de democracia, DE TRASPARENCIA EN LA ACTUACIÓN PÚBLICA, los concejales de Chunta han perdido toda credibilidad pública, se han convertido en un peligro para Zaragoza y están marcados por la evidencia de que todo lo que tocan sufre problemas, nos cuesta un montón más de dinero, es ilegal o se les cae.

Lo denunciamos ya hace más de dos semanas y están callados, despreciando a todos y a todo. Pero no pueden olvidar que los edificios se les caen a ellos, por su mala gestión, por sus prisas, por su falta de responsabilidad… Esperaremos a ver que es lo que tiran en los próximos meses, cuanto dinero nos hacen perder más (ya nos han hecho perder estos días 6 millones de euros en el ferial) y con qué desfachatez continúan mintiendo y culpándonos a nosotros de que en su gestión se haya hundido parte de Fuenclara.

Les recuerdo que la nota que el Grupo Municipal Popular, del 24 de agosto pasado, decía cosas como éstas:

Un Gobierno democrático tiene que cumplir en todo momento con tres exigencias imprescindibles: decir lo que va a hacer, hacer lo que dice y responder de lo que hace. Y ninguna de ellas se está cumpliendo en el Área de Urbanismo. Ante esta situación, no ya la dimisión, sino el cese del teniente de Alcalde constituye no sólo un acto imprescindible para la rectificación del rumbo urbanístico de la ciudad, sino un auténtico ejercicio de recuperación democrática que interesa a toda la política municipal. Por todo ello, el Grupo Municipal Popular vuelve a pedir públicamente el cese del teniente de Alcalde de Urbanismo”.