La visita de Londres me lleva a la orilla sur del río Támesis, a una zona en la que se produjo una de las más importantes transformaciones con que los ingleses quisieron simbolizar y recibir el tercer milenio. Se bautizó a este itinerario como la Milla del Milenio (Millenium Mile) y que supongo les suena porque la idea la intentaron copiar en nuestra ciudad.
Pero, de lo que prometieron como Milla Digital a lo que es, no hay nada que ver. Antes era una preciosa apuesta por la vanguardia y hoy se limita a cosas secundarias. Además, frente a la anchura de miras y a la generación de recursos, lo que hacen en Zaragoza se limita a la pasión por poner antenas en los edificios o por poner lucecitas de colores en los pasos de semáforo, como el anuncio televisivo del té… Y, además, tres años de no avanzar en este tema a pesar del interés del concejal zaragozano que se ocupa de la Milla… O, bueno, tendremos que decir que intenta defender la Milla ante los ataques programados de Chunta desde la Gerencia y el equipo de gobierno.
La Milla londinense es un itinerario cultural y social de primer orden, un espacio en el que se incorporaron las tecnologías punteras, un paseo hacia el futuro entre el Puente de Westminster hasta el Puente de Londres, como el nuevo Cine IMAX (que tiene la pantalla más grande de toda Europa), el complejo Vinópolis (donde se pueden tomar degustaciones y conocer los secretos de la industria vitivinícola), la nueva Galería Tate de Arte Moderno, restaurantes, exposiciones al aire libre y el Puente del Milenio… Ya lo ven, todo un sueño de futuro que ha convertido a Londres es una referencia de presente. Lo demuestra esa fila de gentes que esperan subir al London Eye, esa noria gigantesca que permite contemplar la más fascinante imagen de la capital inglesa.
Cuentan que la levantaron, con una rueda de 135 metros de altura como ya les conté, como un reto para los ingenieros, como un símbolo de la rotación de los tiempos, como un icono del tercer milenio compitiendo con la Torre Eiffel… Y, desde ella, en el centro del mundo, sobre el meridiano cero de Gremwich, hay que reconocer que la Milla del Milenio londinense si que es una milla en toda regla, una milla que construye economías de futuro…