Día a día

La sana envidia de recorrer el Támesis

Estoy pasando unos días en la ciudad de Londres, disfrutando de esa escasa semana real de vacaciones -no se puede alargar más tal y como está la libra- que preparas con cariño porque es el tiempo en el que estás sin reloj con toda la familia. Además, es un tiempo que nos conviene a todos, puesto que no hay nada más provechoso y formativo que conocer mundo y saber lo que hacen en otras partes del mundo ante problemas similares a los nuestros.

Y es cierto que he querido contemplar la ciudad de Londres desde el Támesis, puesto que dicen las guías que es una de las formas más interesantes de conocer la capital inglesa. Es impresionante, da envidia contemplar cómo tienen cuidado el río y cómo han intervenido en él de manera seria y profunda, no con lavados de cara como se quiere hacer en nuestro río Ebro.

El Támesis es el espacio de ocio más importante de Londres, el lugar en el que contemplas algunos de los edificios más notables de la ciudad, como la Torre de Londres, el cauce donde puedes visitar un buque de la II Guerra Mundial, donde asombra ver el nuevo edificio del Ayuntamiento (acorde con los tiempos y las necesidades de los ciudadanos) y el lugar de ubicación de esa noria -de 135 metros de altura- con cabinas de cristal en la que van 25 personas, que levantaron en el año 2000 para celebrar el inicio del tercer milenio.

La verdad es que los ingleses siempre hacen cosas pensando en el futuro, cosas que marcan progreso, que provocan admiración… y turismo, ingresos económicos y trabajo para sus ciudadanos. Londres es, principalmente por eso, una ciudad envidiable. Cuando has acabado de recorrer el río, surcado continuamente por barcos de pasajeros, sales convencido que el éxito de las ciudades depende sólo de la capacidad de inventar el futuro que tienen sus dirigentes, de la capacidad de sentirse comunidad que tienen sus habitantes. Y, por ello, inevitablemente acabo imaginándome como construir progreso en la ciudad de mis sueños, en Zaragoza. Y estoy convencido que, entre todos, lo vamos a lograr.