Acaba de aprobarse el Catálogo de bienes protegidos de esta ciudad de Zaragoza, lo cual es algo que debe llenarnos de alegría y de tranquilidad. Pero, sabemos que se trata de un documento que todavía se aprueba de manera provisional, puesto que quedan por cumplir algunas prescripciones que hace el Gobierno de Aragón sobre restos arqueológicos o sobre la situación del Teatro Fleta.
Y en esta ocasión, hablando del Fleta, quiero recordar que se pide al Ayuntamiento que revise la ficha de catalogación y que se ajuste a la realidad de lo que queda. Ignoro si el Gobierno de Aragón habrá dispuesto también que cuando un ciudadano actúe contra el patrimonio en el casco histórico de Zaragoza, se disponga rápidamente la actualización de esa ficha y, además, se proponga darle un premio como distinción por destruir algo catalogado. Por eso, quiero recordar dos cosas solamente.
Primero, que el Teatro Fleta está protegido desde 1986 y que todos los responsables del Gobierno de Aragón, todos los que hemos pasado por la Dirección General de Patrimonio, lo sabíamos y, además, teníamos la obligación de protegerlo y hacer cumplir la ley.
Segundo, que si en este momento el Teatro Fleta se encuentra con muchas de sus zonas -protegidas por ley- desaparecidas y derribadas, alguna persona competente tendrá la culpa, alguna persona habrá autorizado este atropello contra la ley o alguna persona habrá hecho dejación de su obligación de defender un edificio catalogado.
Por recordar un dato más, les copio lo que decía el gratuito ’20 minutos’ en mayo del 2006: “Apudepa (Asociación en Defensa del Patrimonio Aragonés) ha denunciado en el Tribunal Superior de Justicia a la DGA por posible delito contra el patrimonio. El ente público adquirió el edificio en 1998 por 195 millones para rehabilitarlo e impedir su derrumbe. Ocho años después las obras están varadas y el edificio vaciado”.
Espero que alguien nos explique esta catástrofe, que nuestro diputado en las Cortes aragonesas, Moreno Bustos, ha denunciado con rotundidad y firmeza.