Día a día

Valero de Casablanca

Esta mañana hemos asistido, en el distrito de Casablanca, a un homenaje justo, a un homenaje que tenía como protagonista a un ciudadano especial, a un hombre que decidió emplear su tiempo en la conquista del bienestar de los demás.

Esta mañana -puesto que esta era una decisión tomada unánimemente por los partidos que están representados en el consistorio- todos hemos rendido homenaje con nuestra presencia, todos menos Chunta, cuyos concejales yo no he visto en el acto. Si no han venido no importa, allí estaba la gente de la calle, la prensa, la radio, la televisión, las asociaciones, los demás políticos, los amigos de Isaac y su mujer, Isabel, a la que también hay que agradecer muchas cosas… Ha sido un momento entrañable, un acto de justicia que le debíamos a este hombre que supo apostar por el futuro. Y de todo ello ha hablado él y, por supuesto, el alcalde Belloch que le ha rendido homenaje en nombre de todos.

Al caer la tarde, en el barrio de Casablanca, el aroma se habrá llenado de justicia y, en casa de los Valero, un plato de cerámica recordará que Muel, su villa natal, también le quiere y le reconoce como ejemplo del ciudadano que trabaja por su comunidad, por el futuro de todos, por la salud y el bienestar, por todo lo que significa darse a los demás. Y, en ese local de la asociación que le ha dado cobertura tantos años, sus gentes seguirán luchando por este rincón de Zaragoza hermoso y secular, mecido por las aguas del Canal y enmarcado por el crecimiento de la ciudad.

Es una tranquilidad saber que hay futuro y que los responsables de la asociación son el recambio para mantener esa estirpe de ciudadanos ejemplares.