«No es misión del Ayuntamiento llevar Internet gratis a todos los hogares de los zaragozanos, pero no pueden impedir que lo ofertemos en parques e instalaciones municipales», dice Cavero en ADN.
Claro que es una obligación del Ayuntamiento intentar democratizar el conocimiento y claro que es posible realizarlo, pues ciudades del mundo entero lo están haciendo. Lo primero que hay que argumentar es que el acceso a una intranet municipal, con muchos más contenidos y servicios de los que tiene actualmente la web municipal, es perfectamente posible hoy en día. No oigo ni leo a nadie del gobierno municipal anunciar una medida de este tipo.
Por otra parte, existen ciudades en todo el mundo que empiezan a ofrecer Internet vía wifi a la ciudadanía a precios increíblemente bajos, comparados con los que una persona tiene que pagar en España para acceder a algo tan fundamental como es la sociedad del conocimiento. Y si la legislación pone las cosas algo difíciles en España, el señor Belloch tendría que tener influencia suficiente para exigir al ministro Montilla que deje por un momento a la Caixa y haga algo por el resto de la nación (me refiero a la española…).
Ustedes, con un gobierno favorable y un poquito de creatividad, podrían convocar un concurso para que las empresas financiaran la infraestructura necesaria para la implantación de wifi a cambio de tarifas gratuitas con anuncios y tarifas a bajo coste sin ellos. Pero claro, eso es mucho pedirles a ustedes, que se conforman con gestionar, ya veremos con cuánto éxito, proyectos heredados. No tienen una pizca de imaginación y no tienen la más mínima sensibilidad social.
Señor Cavero, si usted cree que la implantación de wifi es una inversión lenta y costosa, dedíquese a otra cosa, sinceramente, porque el resto del mundo, el vanguardista, el que cree en la globalización y en el cosmopolitismo de verdad, no en el de salón provinciano, está poniendo en marcha el proyecto, avanzando al ritmo de los acontecimientos mundiales y muy por encima de todo, rompiendo la brecha digital que a ustedes tanto les despreocupa.