El Plan de Barrios demuestra la falta total de criterios del señor Belloch y su desconocimiento de la ciudad. Han sido constantes sus incumplimientos y sus mentiras sobre los plazos de un verdadero Plan que sigue sin llegar. La pasada semana presentaron a bombo y platillo un “borrador” que llega con tres años de retraso, una inversión raquítica y que es claramente electoral.
Lo más lamentable del documento presentado es que llega tarde, que no soluciona las demandas de los vecinos, incumpliendo esos contratos que en su día firmó el hoy alcalde con los barrios y distritos de la ciudad, y que pretende financiar con la venta de suelo en Monzalbarba, a pesar de que en las 12 actuaciones planteadas, tan sólo una de ellas, la carretera de Garrapinillos, es verdaderamente una obra en un barrio de la ciudad. El resto de actuaciones, escuelas infantiles, Centro de Convivencia, parque y reformas viarias, demuestran la ineficaz gestión de Belloch en tres años al frente del Ayuntamiento de Zaragoza.
El Plan no plantea grandes obras en los distritos, se limita a incluir pequeñas actuaciones que deberían haber estado reflejadas en los presupuestos ordinarios del Ayuntamiento y no en un Plan específico. Por otro lado, es incomprensible el retraso, teniendo en cuenta que los terrenos con los que piensa financiarlo ya existían en 2004.
Sólo con la brutal subida de impuestos y habiendo controlado el gasto corriente en los últimos ejercicios presupuestarios ya podrían haberlo puesto en marcha.
El Plan presentado sólo es un borrador, todavía no cuenta con un solo expediente abierto en los correspondientes órganos municipales. Belloch está vendiendo humo y los barrios de la ciudad se han convertido en los principales perjudicados de una política de inactividad y de falta de criterios sobre el desarrollo de futuro de la ciudad.
Apuesto por un Plan nuevo, más ambicioso y más realista a la vez, pero por encima de todo, que cuente desde el inicio con sus verdaderos protagonistas, los ciudadanos, a través de fórmulas de participación ciudadana adaptadas a la actualidad que permitan, en un ámbito tan transversal como éste, reflejar la inmediatez y la cercanía que la política local bien gestionada debe hacer experimentar al zaragozano.