Cada día está más claro que la subida de de impuestos que han llevado a cabo PSOE y CHA en el Ayuntamiento de Zaragoza no ha servido para mejorar los servicios que esta administración presta a los ciudadanos. El alcalde, Juan Alberto Belloch, ha contado con 50 millones de euros más que el año pasado. 50 millones que salen del bolsillo de los zaragozanos. Sin embargo, con ese dinero, ni se ha fomentado el gasto social, ni se han mejorado las infraestructuras, ni se han empezado proyectos comprometidos. No ha habido grandes inversiones pero si un fuerte incremento de la deuda y el gasto superfluo.
Las ciudades creativas se definen por las iniciativas de sus habitantes, pero especialmente por llevar a cabo políticas audaces de inversión y gasto, que incentivan a la inversión privada y a las iniciativas sociales. Con el modelo económico actual, la ciudad de Zaragoza está en el camino equivocado de lo que debe ser una ciudad de vanguardia.